Dicen que me levante que mire hacia delante que sonría que las
princesas no lloran, que todas tenemos que besar a varias ranas hasta dar con
la que se convierta en príncipe… Que piense que puedo ser fuerte que me he de
convencer a mí misma pero ¿Cómo hacerlo cuando te sientes una Cenicienta sin
hada madrina a la que pedirle la varita?
Que de tantas ranas una empieza a pensar que no existe el príncipe
azul todos tienen fallos por todos los lados. Todos acaban destiñendo.
Nadie es lo que dice ser, en esta vida de pocos te puedes fiar.
¿Su pasatiempo favorito? Hablarte, mimarte, hacerte pensar que
eres especial que a su forma pero que te quiere, llevarte a tal extremo que el
amor que sientes por él es tal que harías cualquier cosa por escuchar su voz,
por verle sonreír… Ilusionarte, hacerte pensar que eras especial, pero siempre
se acaba cansando, echándote a un lado, ya no le sirves eres un juguete viejo y
usado, eres basura, encontró una Barbie nueva con la que divertirse, y tú ya
solo eres un viejo recuerdo que poco a poco se va a ir extinguiendo… Pero
recuerda que tú eres la misma princesa igual de bonita que hace unos días
cuando tanto le gustabas, recuerda que eres especial y que no debes llorar más
por un ¿príncipe? que no merece la pena, allí fuera hay millones de ello que si
te sabrán apreciar de verdad, de esos que no duden al rechazar una muñequita
nueva por ti, porque tú serás su única y verdadera princesa. Así que ánimo, se
fuerte, mira hacia delante y piensa que puedes, convéncete a ti misma.
Levántate sal y cómete el mundo que las princesas no lloran.

No hay comentarios:
Publicar un comentario